MASAJE LINGAM




MASAJE LINGAM:

La palabra sánscrita para denominar el órgano sexual masculino es Lingam, y le da una connotación muy respetuosa, ya que significa Báculo de Luz que canaliza la energía y el placer.


La filosofía tantra busca el conocimiento del cuerpo y la mente en profundidad, y el masaje tántrico lo lleva a la práctica a través de profundas exploraciones del cuerpo a través del tacto. Lo primordial es vaciar la mente de todo pensamiento, relajarse y redescubrir tu cuerpo con la ayuda de un/a masajista profesional.
Unas manos cálidas y respetuosas que, lejos de buscar el placer carnal en su estado más básico, quieren despertar en tu mente nuevas conexiones de placer para que redescubras tu cuerpo. Solo necesitas perder la vergüenza y confiar en las manos que van a cuidarte. Cerrar los ojos y dejarte llevar.
El lingam consiste, como ya he comentado, en un masaje en los genitales masculinos y la zona colindante. En los genitales, según el Tantra, se encuentra un chakra que conecta mente, espíritu y cuerpo; y la técnica de masaje que se emplea aquí se utiliza para explorar la plenitud de la masculinidad.
El objetivo de este masaje es la relajación del hombre y la conexión con su parte más sensible, con su yo “femenino”; de forma que en este masaje los papeles de dominancia habituales se inviertes, siendo el/la masajista quien lleva las riendas de la situación. Esto no implica la existencia de una relación sexual entre masajista y cliente, porque la finalidad del masaje es la exploración de un nuevo tipo de placer, completamente independiente al orgasmo.